lunes, 15 de noviembre de 2010

Bibliografia

Anime News Network. (1998-2010). Recuperado el 15 de noviembre de 2010, de Anime News Network: http://www.animenewsnetwork.com/copyright-policy
 
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BALMAIN, C. (2008). Introduction to japanese horror film. Edimburgo: Edimburgh University press.
Davies, C.H. y Nadler, J. (2009). International Television Co-productions and the Cultural Discount: the Case of Family Biz, a Comedy. No Publicado.

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Silverblatt, A. Zlobin, N. (2004). International communications. A media Literacy Approach. (pp. 247-251) New York: Sharpe

Multimedios y convergencia

Como muchas películas y productos audiovisuales, nuestro producto a analizar ha sido objeto, de igual manera, de la convergencia de los medios de comunicación.

            Con convergencia me refiero al flujo de contenido  a través de múltiples plataformas mediáticas, la cooperación entre múltiples industrias mediáticas y el comportamiento migratorio de las audiencias mediáticas, dispuestas a ir casi a cualquier parte en busca del tipo deseado de experiencias de entretenimiento. (Jenkins, 2008, pág. 14)

El proceso que llevó a ésta historia para ser víctima de la convergencia multimedial, comenzó en 1991 con la  versión escrita de  Koji Suzuki. Ésta novela fue llevada a la televisión como serie de terror. 


Posteriormente  fue adaptada para versiones anime japonesa   


En este punto es donde aparece el cine como medio para sumarse a la televisión, animación y literatura.


Y sus versionses de occidennte:


Los s medios interactivos participan de igual manera.  En el año 2000 se lanza la versión para consolas de videojuegos. Dream Cast y Nintendo ds.




Jenkins de esta manera nos muestra como  con todos estos avances tecnológicos (cine, televisión, consolas e internet) se cuentan historias de todo tipo y se genera toda una cultura alrededor de un tema para atraer consumidores. y como, gracias a la utilización de dichas plataformas mediáticas esa cultura se expande de tal manera que abarca el mundo entero. Este proceso es evidente ya que los medios que iniciaron con ésta saga de terror en oriente dieron pié, gracias a su éxito, para que la industria occidental pusiera sus ojos sobre uno de sus productos audiovisuales.

Desde la literatura,  pasando por el cine y  generando interactividad alrededor de un tema o una historia específica la participación del consumidor ante este producto es un factor importante ya que es él el que participa generando un cambio cultural cada vez que “se anima a los consumidores a buscar nueva información y establecer conexiones entre contenidos mediáticos dispersos” (Jenkins, 2008, pág. 15)


El aro. El caso escogido, gracias a todos estos procesos dónde los medios convergen para ofrecer un producto audiovisual y con el fin de comercializar éste producto, se ha globalizado de tal manera que sus adaptaciones son culturalmente alejadas de las versiones originales para que el público sea más cercano a la historia y participe activamente de esta cultura de la saga de terror.

Es aquí donde las productoras convierten una historia en un producto comercial sólo con el fin de generar ventas alrededor del mundo sin importar las raíces de la misma. Esta occidentalización que se logra gracias a las nuevas tecnologías  da paso a que gente interesada en la película, libro,  juego o serie de televisión participe y se comunique entre sí , usando diferentes medios, para participar, opinar o simplemente compartir un gusto y una afinidad hacía éste tipo de películas. Es aquí donde la convergencia juega su papel dándoles la oportunidad a personas afines de compartir sus ideas y generar una cultura y un ambiente.

This is an environment that obliges us to write, speak, link and text others on an almost continual basis to maintain some sense of connection to an ever-expanding social network, while remain-ing fairly oblivious as to the consumption (and production) of information. (Miller, 2008)


Continúa:  
 


 



Narrativa

Entrando en términos de contenido y narrativa de la historia de Ringu (ICHISE,T. 1998) nos enfrentamos a una gran cantidad de los paradigmas anteriormente mencionados, la película busca capturar y retratar aquellos puntos sensibles para la sociedad japonesa que, apropiando toda la historia de este país, sus tradiciones y su actual situación global, para crear la tensión y las situaciones que culturalmente causan terror dentro del publico japonés.

            Es interesante ver como estos elementos paradigmáticos son retomados por la historia narrada en The ring (LEE, R. 2002) y en algunos casos son omitidos, gracias a lo que Nadler (Davies, C.H. y Nadler, J. 2009) llama descuento cultural, en otros pasados por alto y en otros alterados para ajustarse al público occidental.

            La ruptura de la tradicional estructura familiar es uno de estos elementos; Ringu muestra una familia separada por el divorcio de los padres, en la cual el hijo sufre de un padre ausente y una madre que, intentando manejar sus diversas responsabilidades, se ha distanciado de su hijo. Balmain (2008) cita una escena particular de Ringu (2000) en la cual la cercanía del niño con su abuelo en un bote pescando, y la distancia con su madre que permanece en la orilla, recrea simbólicamente esta distancia familiar y ruptura que afecta fuertemente a la sociedad japonesa contemporánea.

            Este elemento narrativo se mantiene en la adaptación estadounidense de la película, la desmembración de la estructura familiar clásica de padres e hijos en un hogar nuclear es una realidad a la cual se enfrenta también la sociedad americana, de manera similar a lo que ocurre en Japón, como respuesta a una crisis económica y de valores que causa la fragmentación de la familia como arquetipo o paradigma establecido en el cine de terror. 

            Otro ejemplo de esta negligencia e incluso violencia familiar es la utilización del arquetipo japonés tradicional de la mujer como víctima,

            «In the figure of Sadako, Ring is utilising the wronged woman and/or vengeful yurei     archetype of conventional Japanese horror. The brief glimpses of the past situate       Sadako firmly as a victim of male opression and maternal reject.» (BALMAIN, 2008   Pp. 174)


            Y es en el uso de este arquetipo en el cual la modernidad y la tradición confluyen puesto que desde la historia tradicional japonesa, la cual se puede ver reflejada en el personaje de Sadako, figura central de Ringu, la mujer ultrajada o dañada ha sido utilizada como en el cuento de Okiku.

            Okiku es el paradigma de la figura de la mujer agraviada,  es parte de una tradición japonesa que narra la historia de una joven que es cortejada por un hombre, ella rechaza sus avances ante lo cual éste esconde un plato de una serie de diez de gran valor familiar para la jóven, intentando coaccionarla para que acceda a convertirse en su amante. Al verse rechazado una vez más por la joven, el hombre la mata y lanza su cuerpo al fondo de un pozo. Tras lo cual se oye el fantasma de Okiku contando hasta nueve y luego emitiendo un chillido, con  lo cual atormenta al hombre llevándolo a la locura o a la muerte según las versiones.

La versión americana parte también de este elemento en su interpretación de la historia, un fantasma femenino vengativo que pretende matar para resarcirse por la injusta forma de la que fue tratada en vida, este punto no es alterado ni omitido en la versión americana, es pasado por alto puesto que la venganza es un valor común a ambas culturas.

Otro punto de divergencia es el suicido de la madre de Sadako; en la versión original, Ringu, el suicidio de la mujer es algo de lo cual el público se entera a través de una visión que tiene el ex esposo de la protagonista, sin ver nunca el acto, dejando a la mente de la audiencia las razones y la forma en la cual sucede.

 En la versión americana, en cambio, el suicidio de la mujer se muestra como parte del video que ven las personas antes de morir, y se presenta en una cámara subjetiva desde la perspectiva de la niña, presentándola así ante los ojos del público como la causante de la muerte de su madre, dándole una imagen más perversa y aterrorizante.

De la misma manera vemos como la visión sobre la percepción extra sensorial se toca de manera diferente en ambas películas; la japonesa menciona que, no es Sadako el único personaje con estos poderes, sino que el mismo ex esposo de la protagonista cuenta también con estas facultades. Es así como la película establece la percepción extra sensorial como un evento casi normal y común, demostrando una mayor aceptación social y disposición de la cultura japonesa a creer en eventos paranormales.

Mientras tanto, la versión americana omite los poderes del ex esposo de la protagonista y limita la percepción extra sensorial a Samara, la homologa occidental de Sadako, haciendo de la niña algo aún más excepcional y digno de causar terror,

Otros puntos de la historia que dejan claro el descuento cultural al que se ve sometido la película a la hora de hacer una extrapolación de la cultura japonesa a la cultura occidental, es la selección de los personajes de la historia; principalmente la aparición de los abuelos del niño en la versión japonesa, determinando de manera tan distintiva la historia, es finalmente el abuelo quién hace el sacrificio de morir por el niño para salvar su vida.

La versión americana, cancela de la historia a los personajes de la tercera edad, y trastoca todo lo que se refiere a ellos en la historia, dejando un reparto de personas exclusivamente jóvenes como protagonistas de la película, demostrando así una orientación hacia la preferencia de la juventud por parte de la sociedad americana, que no se encuentra en la cultura japonesa; mientras la película original habla a un público que reverencia a las personas mayores, el remake va dirigida a una sociedad occidental en la cual la vejez es percibida como una falla y no como algo digno de reverencia.

Este elemento altera también el final de la película que a su vez responde a una fuerte diferencia entre las culturas japonesa y occidental; precisamente a causa de los elementos políticos relacionados con la imposición de la democracia en el Japón imperialista, los comportamientos individuales y comunitarios reciben una fuerte diferenciación en cuanto a su valoración, aquella persona que pone su bienestar por encima del comunitario, o que consta de un fuerte sentido de individualismo es visto como un problema social en Japón.

Ringu, termina la maldición con el niño mostrando el video a su abuelo, quién miere sacrificándose por su nieto y acabando con el fantasma puesto que nadie más verá la cinta. De esta manera ese sentido de comunidad y de sacrificio por el bienestar de otros es exacerbado y presentado como un valor admirable y heroico en la película.

Al eliminar los personajes de la tercera edad de la película, el fin de la maldición se convierte de un acto no de sacrificio desinteresado por parte de un miembro de la familia que busca salvar al niño y al resto del mundo del fantasma, sino un acto individualista de la madre que descubre que la solución para salvar a su hijo es llevarlo a hacer una copia para que sea visto por otras.

La brecha cultural permite este radical cambio de la historia; en favor de la eliminación de los personajes viejos, se permite y acepta del personaje principal de la historia un acto de individualismo que potencialmente dañe a otras personas para salvar a su hijo, esta decisión de la mujer es entendida y aceptada por el público occidental, acostumbrado a esta conducta individual en su cotidianeidad.

Otro punto de oposición entre la película original y su versión americana, va más allá de la escogencia de los personajes o de su edad, se refiere directamente al carácter y la representación de género que se hace en las dos películas. El papel de la protagonista femenina en Ringu es altamente sumiso y obediente a su contraparte masculino, su ex esposo, quién domina por fuerza sobre ella.

En la versión americana, The ring, la protagonista es una mujer mucho más asertiva, y no toma un segundo plano ante su ex esposo; ella es quien lleva la investigación y participa activamente de la misma, y es ella quien finalmente resuelve la situación y descubre el cuerpo de Samara en el pozo.

Esta divergencia demuestra la diferencia de roles femeninos en un país arraigado a una dominancia masculina como lo es Japón y otro más liberal en términos de género como lo es Estados Unidos. Si bien la conducta mostrada por la protagonista femenina frente al maltrato de su ex esposo parece normal en la cultura japonesa, causaría en audiencias occidentales un rechazo hacia ambos personajes por lo cual la relación es alterada para ajustarse a la cultura occidental, especialmente norteamericana.

La visión de la tecnología como monstruo o asesino, reflejo de la visión japonesa de la occidentalización y de la entrada de la tecnología como un punto de conflicto y de horror es claramente expresado en Ringu originalmente y mantenido en The Ring, obviando el descuento cultural y simplemente dejando de lado el significado que tiene esta selección de detonante del terror.

 Este elemento narrativo es un avance sobre la idea de confluencia entre lo tradicional y lo moderno, lo espiritual que es el fantasma y lo tecnológico que es el video, construyendo sobre un paradigma del terror japonés. Para la cultura japonesa, la tecnología representa el proceso de occidentalización que es rechazado o mejor, temido y contrastado constantemente con lo tradicional japonés. En el video de Ringu se encuentra esa confluencia de pasado y presente y la sensación de peligro ante la occidentalización que caracteriza a la cultura japonesa. 

Continuar: 
 
 
 

El cine de terror en occidente.


El cine de terror comienza con la literatura , las supersticiones y leyendas tradicionales, así como de temores nacidos de contextos socioculturales mucho más actuales y precisos. Por una parte, de la novela de terror, nacida en la segunda mitad del siglo XVIII  por otra, de la tradición oral del cuento de miedo, ampliamente desarrollada en las sociedades rurales de todas las culturas. De aquí, en último término, surgirán los elementos y personajes básicos utilizados en las películas de este género: los vampiros, el hombre lobo, los monstruos, fantasmas, brujas, zombis, así como las desdichadas réplicas humanas, al estilo de Frankenstein.

El público se siente atraído hacia este tipo de películas novedosas e intensas que recibe, es decir, lo insólito  inscrito momentáneamente en la rutina diaria. Los efectos fisiológicos que experimenta el espectador horrorizado en su butaca incluyen fuertes subidas de adrenalina, con dilatación de pupilas, aceleramiento cardíaco y respiratorio, y sudor frío, todo lo cual por lo común se cierra con un desahogo final, en el cual, de acuerdo con el remate que haya tenido la historia, reinará el consuelo o el desconsuelo.

 Terror clásico

Nació junto con el mismo cine; los Hermanos Lumière grabaron en 1896 la cinta "L'arrivée d'un train à La Ciotat" (La llegada del tren). En esta película, como su nombre indica, únicamente se mostraba la llegada de un tren; sólo que, dado que el cine era un invento desconocido para la mayoría de los espectadores, éstos creían que el tren se iba a salir literalmente de la pantalla para arrollarlos; los primeros espectadores de la cinta gritaban y escapaban de la sala aterrorizados.

El siglo XX conoció, pues, desde muy pronto excelentes cultivadores del miedo. Quizá el director más importante de esta primera época sea el alemán F. W. Murnau (1889-1931), responsable de Nosferatu, el vampiro (1922), película basada en el Drácula de Bram Stoker. (Dentro del cine expresionista, véase también Fritz Lang
El testamento del doctor Mabuse, M, el vampiro de Düsseldorf— y El gabinete del doctor Caligari.) El famoso vampiro transilvano ha conocido decenas de versiones a lo largo del siglo XX. Son destacables la neogótica (basada en Murnau: como en la película de éste, los dientes largos del vampiro no son los colmillos, sino los incisivos) Nosferatu, vampiro de la noche, a cargo del alemán Werner Herzog (1979), y la espectacular puesta en escena de la película Drácula de Bram Stoker (1992) del norteamericano Francis Ford Coppola.




Si se habla de cine de terror, no se puede pasar por alto a la productora británica Hammer , que a lo largo de los años 50, 60 y 70 desencadenó una avalancha de películas del género, algunas de gran calidad, como La maldición de Frankenstein (1957), Drácula (1958) y La Momia (1959). Su director estrella fue el inglés Terence Fisher


A principios de los años setenta encontramos dos ejemplos muy notables: El exorcista (William Friedkin, 1973), considerada por muchos críticos la película más terrorífica de la historia del cine, y la técnicamente magistral Tiburón (1975), de Steven Spielberg. Una nueva veta explotada por el terror en esta década fue la de los poderes paranormales. El gran precedente en dicho terreno fue Carrie (1976), basado en la novela del mismo título de Stephen King; la cinta fue dirigida por Brian De Palma, quien posteriormente incursionó en el terror psicológico con Vestida para matar (1980). Suspiria (1977), de Dario Argento, es considerada una obra maestra del cine italiano de terror, muy activo en esta década.

Los años 80 estuvieron acaparados por seriales de "terror adolescente", cintas sin grandes pretensiones artísticas aunque sí económicas, dirigidas a un público muy determinado. Esta modalidad sigue abarrotando salas en nuestros días. En 1980, se estrenaría Friday the 13th (en España y países hispanohablantes traducido como Viernes 13), de Sean S. Cunningham, arranque de una saga de películas en las que el gestor terrorífico es un salvaje asesino que actúa en la oscuridad. De 1984 es la primera entrega de Pesadilla en Elm Street, firmada por otro especialista, Wes Craven. Aunque la precursora de la modalidad había sido Halloween (1978), de John Carpenter, director igualmente muy proclive al género. La serie Creepshow, de Stephen King y George A. Romero, pertenece también a esta época.

El inicio del siglo XXI ha conocido una verdadera explosión de cine de terror asiático, con cintas nada desdeñables como la japonesa The ring (1998, de Hideo Nakata), que muy pronto ha conocido diversas versiones y secuelas. Aquí podría incluirse también la serie Ju-on, del también japonés Takashi Shimizu.

En Hispanoamérica y España la filmografía de terror ha experimentado igualmente un auge inusitado en tiempos recientes. Autores ya consolidados de este movimiento como Guillermo del Toro (Cronos (película), 1992; El espinazo del diablo, 2001), Jaume Balagueró (Los sin nombre, 2001) y el oscarizado Alejandro Amenábar (Abre los ojos, 1997; Los otros, 2001), han sido secundados por directores noveles de gran éxito, como Juan Carlos Fresnadillo (28 semanas después, 2007) y Juan Antonio Bayona (El orfanato, 2007).



 

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El Aro: El primer caso

Introducción: La cultura audiovisual en el cine de terror Japonés


Hablando en términos de convergencia, descuento cultural, multimedios, globalización, hegemonías y cultura audiovisual, hay un tema en particular que engloba todos estos conceptos y plantea nuevos interrogantes sobre su aplicación al estudio de este caso en particular.

En diferentes blogs, hemos tocado temas como la convergencia, donde  abordamos el choque de los nuevos y los viejos medios aterrizándolo en el tema de los reality show. Y cómo la información, en este caso un producto, hace uso de las múltiples plataformas mediáticas para llegar a la mayor cantidad de audiencia. Todo esto gracias a avances tecnológicos. Es así como este proceso mediático influye directamente en la cultura y en la sociedad.


            Hemos discutido los conceptos de globalización, regionalización y localización de acuerdo a los procesos de las industrias mediáticas japonesas, particularmente en los casos de la animación, la adaptación de formatos extranjeros con contenidos populares del lugar y la exportación del know how para la producción de contenidos audiovisuales. Este tema de discusión nos ha dirigido al concepto del descuento cultural y la adaptación de los contenidos japoneses a los estándares de consumo occidentales en estos productos mediáticos específicos, pero también abriendo la posibilidad a la discusión sobre otros contenidos.

            Todos estos puntos de discusión convergen en el tema con el cual nos enfrentamos a continuación, la realización de cine de terror japonés como producto cultural que responde a un determinado contexto, planteando ciertos paradigmas tanto narrativos como audiovisuales que se traducen en el establecimiento de nuevas nociones de lo que causa terror en el entorno en el que son producidas.

            A causa de los mencionados procesos de globalización y convergencia, las producciones japonesas han sido transformadas a través de una occidentalización, mediante la cual los aspectos narratológicos, audiovisuales y de consumo son alterados, omitidos o utilizados en contextos donde carecen de relevancia para ajustarse a un mercado occidental más amplio.
            Pretendemos a continuación analizar este proceso de occidentalización, en cuanto a la narrativa, lo audiovisual, el contexto, la globalización y convergencia y principalmente el descuento cultural al que se ve sometido el producto para hacer la transición de una audiencia japonesa a una audiencia global.

            Es necesario analizar este proceso a partir de un estudio de caso, que corresponde a la primera película de terror japonesa en hacer la transición y ser sometida a la occidentalización o traducción cultural; Ringu (ICHISE,T. 1998) y su versión norteamericana The Ring (LEE, R. 2002) serán el objeto de estudio de este análisis.


Continuar:

Historia del cine de terror en el contexto japonés

Beso en el Time Square.

 
 
Foto: Alfred Eisenstaedt/Time & Life Pictures/Getty Images
Ag. 14, 1945
 
 
Nueva york. El beso entre un marinero y una enfermera en la plaza neoyorquina de Times Square que quedó plasmado en la famosa foto en blanco y negro de Alfred Eisentaedt.
Es el fin de la  segunda guerra mundial, la rendición de Japón se ve obligada después del uso de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Esta fecha es conocida como  (victory over japan day).
Esta fotografía  se ha vuelto un icono de un acontecimiento específico que trasciende en el tiempo siendo reconocida por diferentes generaciones.

 
La fotografía y sus teorías realistas, las cuales nos  hablan de la relación de la fotografía con respecto a una realidad material y visible.
“¿Cuál es el contenido del mensaje fotográfico? ¿Qué transmite la fotografía? Por definición, la
esencia en sí, lo real literal.” (Barthes).
Pero a esto se le añade el valor que tiene para recordar “Entendida como índice, la fotografía funciona como un equivalente físico y material de la memoria. “ (FLORES, 2009).
Prácticamente tenemos la memoria en nuestras manos al ver una fotografía ya que esa imagen nos remite a un momento específico en el pasado. En este caso al 14 de agosto de 1945 donde cada vez que alguien vea esta foto recordará la historia de la enfermera y el marinero celebrando  la victoria estadounidense frente a Japón. Luego hoy, podemos ver cómo la fotografía contiene una identidad ya sea local o nacional  y cómo nos cuenta una historia.
Las emociones  han sido parte fundamental de la historia de la fotografía desde que se creó la posibilidad de retratar, retratos los cuales contenían características propias de la pintura  se y se posaba frente a una cámara. La vestimenta, como la postura de la persona retratada nos hablaba y nos daba indicios de quién o qué hacia la persona pero jamás de que sentía. Esto cambia con el tiempo y algunos fotógrafos intentan  apostar por diferentes opciones de representación expresiva. Con el avance tecnológico de las cámaras los fotógrafos pudieron explorar temas que no podían abarcar antes, fue el caso de los periodistas quienes fueron los más beneficiados con  estos nuevos recursos  ya que lograron capturar momentos inesperados y naturales. (López, 2009)
Claramente podemos ver como esto se aplica a la fotografía de Alfred Eisenstadt ya que este momento capturado deja ver la euforia, alegría y felicidad que reflejan los personajes de la foto siendo esto un valor importante dentro de lo que la ha hecho ser famosa y lo que la ha hecho ser la foto representante de tan celebrado día.
Otro factor importante que ayudó con la fama y el valor dado a esta imagen fue su múltiple reproducción y difusión. Empezando por su historia ya que el autor de esta foto trabajaba para la revista LIFE.
      La obra de arte ha sido siempre fundamentalmente susceptible de reproducción….Los alumnos han hecho copias como ejercicio artístico, los maestros las hacen para difundir las obras y finalmente copian también terceros ansiosos de ganancias. Frente a todo ello la producción técnica de la obra de arte es algo nuevo que se impone en la historia intermitentemente, a empellones muy distantes unos de otros, pero con intensidad creciente. (Benjamin, 1981)

Es así como vemos la necesidad de reproducción de las obras de arte en este caso de  la fotografía que se ha difundido gracias a los medios, en este caso y su primer paso fue por medio de la revista Life. Creando esta así toda una historia que podía ser contada generación tras generación gracias a un ícono creado por un medio de comunicación e implantado en la sociedad para recordar un momento histórico en la vida de estados unidos.


Referencias

Barthes, R. El mensaje fotográfico. En R. Barthes, El mensaje fotográfico.
Benjamin, W. (1981). El arte enla época de su reproducción técnica. En W. Benjamin, La mediación de los sistemas culturales (pág. 434).
FLORES, L. G. (2009). La fotografía como memoria reflexiones en/desde el siglo XXI. UNAM, Instituto de Investigaciones Estéticas , 14.
López, A. M. (2009). La representación de las emociones en el retrato fotográfico. En Congreso Internacional Imagen Apariencia. Noviembre 19, 2008 - noviembre 21, 2008. Universidad de Murcia, Servicio de Publicaciones